Lily Cassandra Nicolás, páginas 106-107

Inés no tenía nada que hacer. Riad Halabí aconsejó a Inés que ella cambiara su casa en pensión. Inés era la matrona más respetada de Agua Santa. Ella era consejera, árbitro, y juez del pueblo. Una vez, uno de sus estudiantes estaba en el retén y ella pasaba la guardia y se marcharon a la calle con él. Allí, ella le dio una zarra memorable. Por eso, cuando ella le dijo a Riad que ella lo mataron un hombre, Riad no tuvo ni la menor duda que hablaba en serio. Ellos fueran a su pensión y vieron el hombre muerto sin cabeza.


Juan y Mohi, paginas 110-111
Los hombres llegaron a la selva con el cuerpo. Cavaron un hoyo y pusieron el saco de lona dentro de lo. Riad Halabi dio un oración musulmana. Entretanto, La Maestra Ines lavó los sábanas y todo el cuarto. Los hombres regresaron para cenar. Después, Riad le preguntó a La Maestra por qué ella lo había escogido para ayudarla. Ella respondió que él debería haber sido el padre de su hijo.